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Impacto de la pandemia en el espacio público y la subjetividad de las mujeres

Una reflexión sobre el “Impacto de la pandemia en el espacio público y la subjetividad de las mujeres”fue presentado en un panel en el que participó la Ibero León a través de la Dra. Ivonne Pérez Wilson, Directora de Vinculación y Comunicación Institucional de nuestra universidad.
 
En la videoconferencia participaron también Teresa Incháustegui Romero, Presidenta de la Red Iberoamericana de Municipios por la igualdad de género; Elizabeth Plácido, Coordinadora Ejecutiva de Estudios Legislativos  para la igualdad de género del Congreso de la CDMX.
 
Teresa Inchaústegui comenzó por señalar los principales problemas que se han acentuado con la pandemia: las condiciones económicas “en un inicio fue una enfermedad de ricos, ahora a quien afecta más es a los pobres”. En el tema educativo: se han visto reflejadas las carencias tanto en herramientas como en conocimientos para acompañar a los niños. “Las mujeres tienen desbordada la carga del trabajo educativo, doméstico y el empleo formal”.
 
Y respecto al aislamiento, considera que necesitamos salir de la trampa del encierro donde se acentúan los problemas, se necesita generar espacios públicos en los que además de la seguridad (deuda pendiente de siempre), ahora se garantice las medidas de salud, la economía, la solidaridad comunitaria.
 
“Poder hacer espacios comunes, carpas donde puedan estar los niños y las niñas que están en la escuela, que puedan tener espacios de viejitos, redes de abastecimiento, acercar a productores con consumidores, todo eso es parte de generar estrategia comunitaria del cuidado de salud y de la vida…”
 
En su turno, Elizabeth Plácido contextualizó los problemas, el marco en el que se presentó esta emergencia sanitaria :  “A nivel nacional al menos el 34.3% de las mujeres hemos experimentado algún tipo de violencia sexual en la vida; y el 76.3% de las mujeres nos sentimos inseguras estando en la calle” (reporte ONU Mujeres Imesevi 2020)
 
A pesar de la disminución general de la criminalidad, se registró un aumento en los casos de violencia doméstica, abuso sexual en niñas, casos de feminicidio y feminicidios frustrados, incluidos casos de agresores liberados de prisión como medida para contener el covid que asesinaron a sus exparejas luego de su liberación, señaló.  
 
Si bien, reconoció que no hay estadísticas aún, si se conoce de esta situación a través de casos, de las redes de apoyo a mujeres. El aislamiento ha recrudecido los riesgos que padecen las mujeres en condiciones de violencia.
 
Y ¿Cómo ha impactado la pandemia la relación de las mujeres con los espacios públicos?. En su turno, la doctora Ivonne Pérez Wilson expuso que “las zonas urbanas son la zona cero de la pandemia del COVID-19, con un 90 % de los casos comunicados.
 
Las ciudades están sufriendo las peores consecuencias de la crisis, muchas de ellas con sistemas de salud sobrecargados, servicios de agua y saneamiento inadecuados, entre otros problemas.
 
El espacio público urbano tendría que ser un lugar para que todos(as) pudieran estar, transitar y vivir; no obstante, en la actualidad muchos de esos espacios no son de libre acceso, no son seguros, son excluyentes y violentos. Aunado a esto, el acoso sexual a las mujeres crea barreras invisibles y temor, que evitan que puedan ejercer su derecho a la libertad de movimiento. “Y ahora se ha trastocado ese derecho, por lo que se considera un bien mayor “la salud de todos(as)”.
 
Los problemas de la desigualdad, de la pobreza, de la marginación, de la discriminación y de la violencia de género, siguen siendo apremiantes, y limitan la relación de las mujeres con el Espacio Público Urbano, pero la pandemia los ha metido en una olla de presión que hace que exploten con mayor fuerza.
 
La pandemia nos obliga a repensar la relación de los seres humanos con el o los espacios urbanos. Será necesario imaginar espacios que resuelvan de forma más práctica el tema del distanciamiento social, pero que al mismo tiempo nos permitan disfrutar la presencia de los otros y otras.
 
Se necesitan espacios públicos cercanos a las viviendas en donde los habitantes puedan verse, caminar y hablar en condiciones de distanciamiento físico pero que no impidan el contacto social.
 
Desde una parte más comunicacional institucional consideró que “los espacios tendrían que hablarnos, hacernos evidentes algunos mensajes, implementar campañas estratégicas con frases contundentes, números de atención. Es momento de incentivar mucho más esta presencia de apoyo y de empoderamiento en el espacio público”, concluyó.
 
  

Dra. Ivonne Pérez Wilson. Dr. de Vinculación y Comunicación Institucional

 

Universidad Iberoamericana León